El Krampus

 

 
 
Supongo que hoy en día a nadie le sorprenderá si afirmo sin dejar ningún lugar a dudas que la Navidad, o solsticio invernal, esconde con pobre éxito todas sus referencias precristianas, y que apenas hay que investigar para encontrar personajes y celebraciones folklóricas muy antiguas en las que se hacen referencias a mitos y creencias con más de 2000 años de antigüedad. A menudo, estas referencias se ven convertidas en personajes terroríficos allí donde el Cristianismo se ha establecido con éxito a través de los siglos; otras veces el Cristianismo las adapta y las acoge con los brazos abiertos, pues están tan bien vistas que intentar eliminarlas sería un esfuerzo vano que sólo conseguiría alejar a la población y sus simpatías con la "nueva fe" importada del desierto.
 
La Navidad trae consigo un sincretismo difícil de imaginar en cualquier otra celebración, pero se trata de algo lógico, pues no pocas culturas celebran el paso de tiempo de acuerdo con los movimientos de la Tierra y su situación respecto al Sol. En el caso de la tradición del Krampus, nos remitimos sobretodo a la parte alpina de Europa, donde este curioso personaje convive aún hoy en día en perfecta harmonía -si eso es posible- con el nacimiento del redentor y todo lo que de él se desprende. Sin más dilación, entremos en materia.
 
El Krampus, también llamado en algunos lugares Krampen, es un personaje peludo, con largos cuernos y de aspecto temible, muy parecido al demonio medieval, que aparece en la época de Navidad y cuyo único propósito es castigar a los niños y niñas que se han portado mal durante el año. El nombre de este personaje podría leerse como una reinterpretación de la palabra germánica “Krampen” 'garra', que haría referencia a sus manos, y la horrible costumbre que el Krampus tiene de agarrar a los chavales revoltosos. Este encanto navideño hace su aparición a partir del día 5 de diciembre y permanece entre nosotros hasta la noche del solsticio, pero no va solo, sino que acompaña supuestamente a San Nicolás en su tarea de revisar qué tal va el comportamiento infantil de la región.
 
Lectura antropológica del Krampus
 
Analizar esta figura presenta algunas dificultades en el momento de decidir si considerarla una de las caras de Papá Noël/San Nicolás o pasar a considerarla una figura aparte. Pero antes, debemos aclarar algunos aspectos sobre el bueno del Padre Navidad.
San Nicolás/Papá Noël es, como veremos en su momento, una cristianización de las figuras paganas germano-escandinavas de diversos dioses y figuras míticas de los pueblos septentrionales de Europa. En el confluyen aspectos de Woden/Odín, y el dios-rey solsticial que muere y renace en muchas culturas, a menudo conocido como el Rey Acebo.
 
 
  • El Krampus como el aspecto oscuro del Padre Navidad:

La llegada del Cristianismo implicó un dilema para el folklore y las tradiciones ya establecidas en el territorio, y es posible que la forma de conseguir una conversión total de sus habitantes fuese necesario que coexistieran la figura filtrada por el Cristianismo junto con el recordatorio pagano, y obviamente demonizado, de aquellas tradiciones antiguas. Y así surge el Krampus, representando la parte demonizada, y Papá Noël/San Nicolás, la parte socialmente aceptada que se asienta de forma natural en el calendario. Ambos serían, según esta teoría, las dos caras de la misma moneda, y en ambos casos supervivientes de un proceso de conversión de la población, que adaptó sus mitos de forma que fueran prácticos.
 
De todos modos, hay que puntualizar que en aquellos lugares donde el Krampus no está presente, el mismo padre navidad es, al mismo tiempo, un castigador implacable, y no exento de producir cierto temor entre los niños.
 
 
  • El Krampus como deidad aparte:

Por otro lado, podríamos interpretar que la figura del Krampus obedece a la evolución de una figura divina aparte, seguramente ligada a los dioses cornudos, si cabe más antiguos aún, cuyo culto se extendió por Europa durante la Edad de Hierro. En este caso, el Krampus, con sus toques de sátiro, su lujuria y sus tendencias macabras asociadas a la caza y la fertilidad, sería un representante de antiguos dioses como Cernunnos. Prueba de ello son las celebraciones en torno al Krampus en algunas regiones de Salzburg y Suiza, en la que uno o varios pueblerinos disfrazados llevan a cabo su particular Caza Salvaje, representando la llegada del invierno, y persiguiendo a las gentes hacia sus casas.
 



Fuentes:
 
Wikipedia – Pre-Christian Alpine Traditions:
Krampus – The official page: Más imágenes:
Some history on the Krampus: